
Charlie Bucket es un niño extremadamente pobre que vive a la sombra de la mayor fábrica de chocolate del mundo, propiedad del excéntrico y ermitaño Willy Wonka. Cuando Wonka anuncia que ha escondido cinco Billetes Dorados en sus chocolatinas, el mundo enloquece.
Cuatro niños malcriados encuentran los primeros billetes. Milagrosamente, Charlie encuentra el último. El recorrido por la fábrica mágica de Wonka se convertirá en una prueba de carácter, donde cada niño se enfrentará a sus propios defectos (gula, avaricia, competitividad, adicción a la pantalla), dejando solo a uno para recibir el premio final.
Crítica a los estilos de crianza: el niño tirano, el niño adicto a las pantallas y el valor de la humildad.
El estilo de Roald Dahl: humor negro, justicia poética y el uso de los Oompa Loompas como «Coro Griego».
Consumismo desaforado frente a la precariedad de la familia de Charlie. El valor del dinero vs. familia.

Augustus Gloop cae por su propia avaricia. Analizamos cómo los deseos sin control nos pueden «absorber».

Mike Teavee, obsesionado con la pantalla, acaba atrapado en ella. Una metáfora perfecta para la adicción tecnológica de hoy.
Roald Dahl diseñó a cada niño para representar un defecto de la sociedad: Augustus (Gula/Consumo), Veruca (Avaricia/Capricho), Violet (Competitividad/Soberbia) y Mike (Pereza/Pantallas). Sirven como espejos para que los alumnos identificos malos hábitos.
Los verdaderos «villanos» de la historia no son los niños, sino sus padres. Las canciones de los Oompa Loompas siempre culpan a los adultos por malcriar, no poner límites o dejar que la televisión eduque a sus hijos.
Charlie es el único niño que no pide nada. Él valora el simple hecho de estar allí. Su premio final (la fábrica) no lo gana por ser el más listo o el más fuerte, sino por ser honesto, educado y pensar en su familia primero.
En la versión de Burton, Willy Wonka tiene su propio trauma: un padre dentista muy estricto. Wonka cree que la familia es un obstáculo para el éxito creativo. Charlie le enseña que ninguna fábrica de chocolate vale más que una cena con la gente que te quiere.
Explicamos este concepto literario: el castigo que recibe cada niño está directamente relacionado con su defecto. Violet (que masca chicle sin parar) se convierte en un arándano gigante. Mike (que adora la TV) acaba encogido dentro de ella. Es puro humor negro británico.
El Tablón de Anuncios